«Basta la salud», o «la salud es lo primero», son frases que acuñadas por el acervo popular nos dicen que el bien más apreciado por la raza humana es la salud.
Mucho se lucha desde los pueblos pequeños por tener un sistema de salud que cubra las necesidades básicas de la población, y hoy en día entiéndanse como «básico» aquellos adelantos que en materia de ciencia y tecnología se han convertido en herramientas fundamentales para el buen cuidado de la salud pública.
El tomógrafo (TAC) es uno de ellos. Hoy no se concibe un buen sistema de salud si éste no cuenta con un tomógrafo. Hoy un tomó-grafo es a la medicina lo que un aparato de rayos lo era hace decenas de años.
El esfuerzo de los gobernantes por contar en Carlos Casares con un servicio de tomografía, hizo que se firmaran distintos convenios con empresas privadas que proveían dicha tecnología, la que a pesar de que se la mencionaba como «de última generación» no lo era, sino por el contrario se trataba de aparatología descartada por servicios modernos, que sin ser obsoleta no respondía de manera alguna a la denominación de «ultima generación». Es así que a cada tanto presentaban desperfectos, el servicio se paralizaba y debía recurrirse al auxilio de instituciones médicas vecinas que lo proporcionaban. Es un poco lo que estaba ocurriendo en la actualidad, lo que llevó a las autoridades del municipio a adquirir un tomógrafo nuevo «de última generación», dotado de todos los adelantos en la materia, con el que se podrá brindar a la comunidad un servicio de excelencia, a la par de las mejores instituciones médicas del país.
Celebramos la decisión y valoramos el esfuerzo económico realizado en beneficio de la salud casarense, por entender que la política, aún en tiempos en que se la denosta y descalifica, sirve para mejorar la calidad de vida de las personas. Y cuando hablamos de calidad de vida, no podemos menos que caer en el remanido dicho, de «la salud es lo primero».