Fue alquilado uno de los mejores locales de Carlos casares, el que fuera sucursal del Credicoop. Lo arrendó la firma boliviana que está haciendo estragos en el comercio de indumentaria local.
En el local de Avda. San Martín a metros de la confitería Pupies, donde años atrás funcionara una confitería bailable se estableció hace algunos meses una empresa de venta de ropa regenteada por una empresa de origen boliviano. Dicho comercio se ve continuamente atestado de compradores, a tal punto de haber generado cierto malestar en los comerciantes locales del ramo, dado que tienen algunos cuestiona-mientos que no viene al caso comentar.
Lo cierto es que dicha empresa ha hecho una apuesta aún más fuerte, alquilando (dicen que en una cifra superior a los 12 mil pesos mensuales) el espléndido local de Avda. San Martín en el cual funcionara el banco Credicoop. Es ese uno de los mejores y más céntricos locales comerciales de la ciudad. Muchos fueron los que lo intentaron alquilar (la familia Hamburgo es su propietaria) pero los interesados no habrían reunido las condiciones solicitadas por sus dueños. Lo cierto es que sus amplias vidrieras están tapadas, que se lo está remodelando y que próximamente funcionará allí una gran tienda.